Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.

miércoles, 17 de enero de 2018

Prueba nuestros experimentos: la atracción del vacío

En el experimento de hoy vamos a ver cómo el agua de un plato sube en contra de la gravedad sin que nosotros hagamos nada para ayudarla. Nada... salvo usar una vela y un vaso de cristal. ¿Os pica la curiosidad? ¡Pues vamos allá!

Necesitaremos:

- Un plato hondo
- Una vela de cera (no hace falta que sea muy grande)
- Un vaso de cristal (tiene que caber la vela dentro, puesta de pie)
- Un poco de agua

Cómo se hace

Primero debemos sujetar la vela al fondo del plato hondo. Para ello, lo mejor es encenderla y con la misma cera que gotea, pegarla al plato. Ojo: este paso debe hacerse siempre en presencia de un adulto responsable, que hay fuego por medio.

Una vez que tengamos nuestra vela pegada al plato y encendida, echamos agua en el plato, la que queramos siempre y cuando no rebose, que no es cuestión de mojar la mesa.

Después colocamos el vaso boca abajo y apoyado en el plato, encerrando la vela en una campana de cristal. Y a esperar.

Qué ocurre

Dependiendo de cómo de grande sea el vaso respecto a la vela, tarde o temprano la vela se apagará ¡y el agua empezará a entrar dentro del vaso como si algo la estuviera empujando!

Por qué sucede

La vela se apaga porque el fuego necesita oxígeno para arder. En cuanto la llama agota el oxígeno dentro del vaso, se extingue por sí sola. El agua sube no porque algo la empuje desde fuera, sino porque hay un efecto de vacío formado por el oxígeno consumido la succiona ¡Qué cosas!




martes, 16 de enero de 2018

Esto ya estaba inventado

El snorkel

El snorkel es ese tubito que usan los submarinistas que bucean cerca de la superficie y que conecta la boca con el aire, para poder respirar sin tener que salir fuera del agua.

Este invento es antiguo. Se sabe que los ninja del Japón feudal ya usaban cañas huecas para respirar bajo el agua y así permanecer escondidos bajo el agua todo el tiempo que hiciera falta, a la vez que estaban camuflados. Parece ser que este invento no llegó a Europa hasta que se le ocurrió (cómo no) a Leonardo da Vinci. Lo que no sabemos es si lo ideó él solo o se fijó en otros que ya lo habían inventado: las larvas de mosquito.

Ser un insecto bajo el agua es un incordio. El sistema de respiración traqueal es tan poco útil en estas circunstancias como el pulmonar. Pero las larvas de mosquito han encontrado una forma de solucionarlo: tener una prolongación hueca que conecta con la superficie y que sale de la parte posterior de su cuerpo...